Roberto "Tobeto" Rittiner - "El fabricante serial de campeones"

Su historia

Nació el 5 de octubre del año 1962. Hijo de Ofelio y Elsa, hermano de Malisa y Liliana. De la mano del “Profe” Jorge Giacomino, en su etapa escolar conoció este deporte, que se convertiría en su futuro y en su gran pasión.

Durante su infancia, con la toalla al cuello, cada verano, vivía en el predio de la pileta del "9" rodeado de amigos. De niño, leía fanáticamente “Paturuzú”, su revista favorita. Este personaje era un representante de la cultura popular argentina. En él, predominaba la humildad y la picardía. No es casual que “Tobeto” se identificara con este divertido personaje. Su humildad fue su valor diferencial, fue el atributo que le permitió volar muy lejos.

Se inició como jugador de vóley en el año 1976, y trece años después, debutó como entrenador, aunque seguiría participando, por un tiempo más, como jugador en algunos campeonatos. “Tobeto” nació para el vóley como Beethoven nació para la música.

Participó de intercolegiales, representando al colegio al cual asistía, el Instituto Mariano Moreno. Pero además, lo hizo como parte del equipo de la Municipalidad de Freyre, en la Liga de San Francisco. En el primer equipo, además de Roberto, participaban jugadores como Gustavo Giarda, Edsel Brussa, Frank Dario Kudelka, Jorge Gianinetto, Ricardo Mackay, José Luis Brussa y Horacio Binner. Era un equipo de alto nivel deportivo, es decir, muy competitivo.

Su mayor felicidad era ver a sus padres alentándolo desde la tribuna. Esto le hizo brotar varias lágrimas de emoción de sus ojos. “Tobeto” sentía que no podía fallarles. Siempre reconoció que ellos eran sus cimientos y sus pilares. Roberto sentía, que cada punto, era la posibilidad de retribuirles algo de todo lo que le habían dado. El acompañamiento de la familia es muy importante para un deportista y él siempre fue un beneficiario directo del afecto incondicional de sus seres queridos.

En ese entonces, en el Club 9 de Julio de Freyre aún no estaba incorporado el vóley como disciplina deportiva, por lo que para no abandonar su pasión, formó parte de equipos como Alumni de San Francisco, durante los año 1984 y 1985. Luego, en 1986, pasó por el club Sportivo Santa Clara. Posteriormente, exactamente un año más tarde, con algunos jugadores nuevos, se formó un excelente equipo representando a A.T.I.L.R.A, que también enalteció con su presencia.

No es tarea sencilla recorrer la historia deportiva de “Tobeto” sin temer que algo se nos pase por alto. Demasiadas anécdotas, muchos éxitos, cientos de partidos, una pasión incomparable, una constancia inconmensurable y tantos otros calificativos que acompañaron una extensísima y rica carrera.

En 1989, él y su equipo finalmente se incorporaron a nuestro querido Club 9 de Julio Olímpico, siendo un año más tarde parte también de la Comisión Directiva de la mencionada institución. Creador y formador de “Las Tamberitas” junto a Pablo Baldo. Ambos fueron y son los responsables de la actividad que tantas satisfacciones le dieron al club, y a la gente de toda la zona. Llevan ganados más de 15 títulos a nivel nacional, en distintas categorías. Su vocación por enseñar despierta admiración a lo largo y ancho del territorio nacional. Para este gran DT, un equipo es como un buen reloj: si se rompe una pieza, quizás todavía siga siendo bonito, pero ya no funcionará igual. “Tobeto” supo sociabilizar su conocimiento sobre este noble deporte, con una inigualable forma de transmitirlo. Nunca respetó las fechas fijadas por el calendario oficial para ahorrar energías. Los feriados y los fines de semana, en su concepción, son días útiles para perfeccionar la técnica, la cohesión de sus equipos y la preparación física de sus jugadores.

Dicen que las convicciones son esperanzas. Las suyas, fueron vientos de esperanzas en cada equipo que dirigió. Alentó y ayudó a cada jugador/a para que se superase, y fomentó el sentido de pertenencia de las personas a un grupo. Les inculcó a todos los que tuvieron el privilegio de enriquecerse con sus conocimientos, sus arengas y sus valores, que con sacrificio y empeño, el objetivo propuesto se puede lograr. “Sin esfuerzo, es imposible ser los mejores”, repetía Roberto, incansablemente.

Fue técnico de la selección de Córdoba en alguna oportunidad y técnico en Copas Argentinas. Estos momentos estupendos marcaron su vida y quedaron registrados en su corazón, principalmente cuando se consagró campeón de la Liga Nacional 2004/2005, 2005/2006, 2006/2007 y 2007/2008

Erigido en un referente local y regional por la voluntad popular, merced a su propio mérito, es un ejemplo para todos los freyrenses. Despertó el interés por el vóley en muchas personas que se convertirían luego en grandes jugadoras. Supo orientar y manejar equipos, guiándolos sobre la base de buenos valores y firmes objetivos. Forjó grandes jugadores y fabricó, en serie, excelentes personas. Generaciones de freyrenses atesoran momentos que vivenciaron con este gran DT. Muchos ex pibes, recuerdan los viajes en autos antiguos que realizaban para jugar al vóley en distintas localidades. Eran verdaderas odiseas pero era necesario hacerlo por respeto al deporte y a la disciplina que este requiere.

Gracias “Tobeto” por lo que generaste y supiste mantener a través del tiempo. Gracias por el respeto, la perseverancia y los conocimientos transmitidos. Gracias por la contención que les obsequiaste a cientos de personas. Gracias por fabricar buenas personas en serie, empleando como herramienta el deporte. Tu legado está alojado en la memoria y en el corazón de Freyre. Sin dudas, la suerte es para quien la busca. ¡Muchas gracias!

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